La Semana Santa es una de esas épocas del año en las que la cocina tradicional cobra todo el protagonismo. Sabores de siempre, recetas caseras y platos que nos conectan con la tradición.
Pero este año te proponemos algo más: preparar recetas de Semana Santa que puedas conservar en tarros de vidrio. Una forma práctica, sostenible y bonita de organizar tu cocina… o incluso de regalar.
En este post te dejamos 3 recetas típicas que puedes guardar fácilmente en tarros de vidrio para conservas.
1. Potaje de Semana Santa
El clásico potaje de garbanzos con bacalao y espinacas es una receta ideal para preparar en cantidad y guardar.
Ingredientes (4–6 personas)
- 400 g de garbanzos cocidos
- 200 g de bacalao desalado
- 200 g de espinacas
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- 1 hoja de laurel
- 1 cucharadita de pimentón
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
Preparación
- Sofríe la cebolla y el ajo picados en una olla con aceite de oliva.
- Añade el pimentón (rápido, sin que se queme) y el laurel.
- Incorpora el bacalao desmenuzado y cocina unos minutos.
- Añade los garbanzos y cubre con agua.
- Cocina 15–20 minutos.
- Añade las espinacas al final y deja cocer 5 minutos más.
Ventajas:
– Se conserva perfectamente varios días
– Puedes preparar raciones individuales
– Ideal para batch cooking
Consejo INpackte:
Utiliza tarros grandes (720 ml o más) para raciones completas.
2. Pestiños caseros
Los pestiños son uno de los dulces más típicos de Semana Santa.
Ingredientes:
- 500 g de harina
- 150 ml de aceite de oliva
- 150 ml de vino blanco
- 1 cucharada de anís
- Ralladura de limón
- Miel
- Azúcar
- Aceite para freír
Preparación
- Calienta el aceite con la piel de limón y deja enfriar.
- Mezcla la harina, el vino, el anís y el aceite infusionado.
- Amasa hasta conseguir una masa homogénea.
- Forma pequeños trozos, estíralos y dales forma de pestiño.
- Fríe en aceite caliente hasta que estén dorados.
- Pásalos por miel o azúcar.
Ventajas:
– Mantienen mejor su textura
– Se conservan más tiempo
– Son perfectos para regalar
Consejo INpackte:
Usa tarros medianos (250–445 ml) para una mejor presentación.
3. Croquetas de bacalao
Un clásico irresistible que también puedes organizar en tarro.
Ingredientes
- 250 g de bacalao desalado
- 1/2 cebolla
- 50 g de mantequilla
- 50 g de harina
- 500 ml de leche
- Sal y nuez moscada
- Huevo y pan rallado
- Aceite para freír
Preparación
- Sofríe la cebolla muy picada.
- Añade el bacalao desmenuzado.
- Incorpora la mantequilla y la harina (haz un roux).
- Añade la leche poco a poco sin dejar de remover.
- Cocina hasta obtener una masa espesa.
- Deja enfriar, forma las croquetas, empana y fríe.
Cómo usarlas en tarro:
– Para transportar
– Para conservar en nevera
– Para organizar comidas
Consejo INpackte:
Elige tarros de boca ancha para facilitar su uso.
¿Por qué usar tarros de vidrio para conservas?
- Reutilizables (menos residuos): los tarros de vidrio pueden usarse una y otra vez sin perder calidad, lo que reduce el consumo de envases de un solo uso y te ayuda a llevar una cocina más sostenible.
- Fáciles de limpiar: no absorben olores ni sabores, y se lavan fácilmente a mano o en lavavajillas, quedando siempre listos para un nuevo uso.
- No alteran el sabor de los alimentos: al ser un material inerte, el vidrio conserva intactos el aroma, la textura y el sabor de tus recetas, algo fundamental en conservas caseras.
- Permiten organizar mejor la cocina: su formato transparente facilita ver el contenido de un vistazo, ayudando a mantener ordenadas despensas, nevera o estanterías.
- Son perfectos para regalar comida casera: aportan un acabado cuidado y artesanal que convierte cualquier receta en un detalle especial, ideal para sorprender en cualquier ocasión.
Además, aportan ese toque visual que convierte cualquier receta en algo especial.









